Día 19: HELSINKI (Finlandia)



Cuando nos levantamos y abrimos las cortinas, se nos cayó un poco el alma a los pies. El espléndido cielo azul del día anterior había tornado a un manto gris plomizo que amenazaba lluvia por momentos. 

Tras un buen desayuno, nos montamos en el metro y volvimos a hacer la misma ruta que el día anterior ya que queríamos visitar la Plaza del Mercado con todos los puestos abiertos. En el trayecto, la lluvia comenzó a caer de forma violenta y aunque cuando llegamos a la plaza ya no llovía, la tromba había hecho estragos y estaba todo encharcado. 

La visita fue rápida ya que apenas había turistas y nosotros tampoco solemos comprar gran cosa en estos lugares, tan sólo elegimos un imán de Helsinki y nos dirigimos al puerto que hay justo al lado de la plaza para coger el barco a la fortaleza de Suomenlinna. Fue una alegría que el billete del metro nos sirviese también para aquel barco ya que llevábamos muchos días de viaje y cualquier ahorro era bienvenido.


HELSINKI SUOMELINNA
HELSINKI DESDE EL BARCO A SUOMENLINNA
A pesar de que comenzó a llover de nuevo, hicimos los quince minutos de trayecto en la cubierta para poder contemplar la ciudad desde el mar, pero las nubes deslucían mucho la vista.









SUOMENLINNA
La fortaleza está enclavada en un conjunto de islotes próximos a Helsinki unidos por diversos puentes. Nos pareció un lugar encantador con construcciones típicas que un día fueron edificios militares y se han reconvertido en cafeterías, restaurantes, tiendas de recuerdos e incluso viviendas particulares. 


Suomenlinna es un lugar idílico para pasear por la naturaleza, hacer un picnic o simplemente sentarse a contemplar el mar junto a los viejos cañones que en otro tiempo protegían la entrada a Helsinki.



CAÑONES EN SUOMENLINNA
Pero por desgracia, nosotros  casi no pudimos disfrutar la visita ya que la fina lluvia se transformó de repente en una tormenta atroz que nos pilló en mitad de la nada. De poco nos sirvieron el paraguas y los chubasqueros, terminamos tan empapados que tuvimos que emprender el camino de vuelta a casa para cambiarnos de ropa.

PUEDES VER UN VÍDEO EN SUOMENLINNA PULSANDO AQUÍ ****


Nuestra intención era volver al centro por la tarde cuando la tromba amainase, pero ese momento nunca llegó y decidimos aprovechar el tiempo lavando la ropa sucia acumulada y actualizando un poco el blog. Nos dio mucha pena no poder disfrutar más de la ciudad, pero al menos el apartamento era confortable y vivimos unas horas como auténticos finlandeses.